Muchas veces surge la duda de cómo hacer TDD sobre la UI. Lo habitual es que acabemos escribiendo tests demasiado acoplados al código, cuando la idea debería ser justo la contraria: desarrollar componentes basándonos en casos de uso y expresándolos mediante tests.
En la sesión enlazada en el artículo original, la idea principal era mostrar una forma básica de enfocar esos casos de uso intentando ser lo más purista posible y cumpliendo el ciclo GREEN – RED – REFACTOR.
Conclusión
Cuanta más práctica tenemos, más rápido podemos aplicar este tipo de técnicas y más productivos llegamos a ser.
No siempre es necesario crear tests para componentes que no contienen lógica, pero intentar definir el comportamiento de esta manera ayuda a descubrir casos que probablemente no habríamos planteado de entrada.